Día 1

Si acabas de llegar a Barcelona y tienes ansias por salir a recorrer, te presentamos un itinerario que te va a encantar para tu primer día. Una forma de empezar es pensando en uno de sus artistas más reconocidos: Gaudí.  

Teniendo esto en mente, una buena alternativa es maravillarse con la Sagrada Familia. Es un pilar del diseño modernista y uno de los grandes imprescindibles en esta ciudad. Saliendo de allí puedes ir a almorzar a la Boquería, tomando el metro línea L2 y el bus 9. 

Luego de haber almorzado, se está cerca de la Rambla para caminar hasta la playa y dirigirse al Mirador de Colón. Es una excelente manera de tener una vista panorámica de la ciudad y de la playa en el primer día. 

A medida que va cayendo el día, es un gran momento para perderse por las calles del Barrio Gótico. Se recomienda tener cargada la batería del teléfono o de la cámara ya que se querrá tomar fotos en cada rincón de estas calles angostas. 

Día 2

En el segundo día, una gran manera de comenzar es al aire libre. Para ello, se puede ir de caminata al Park Güell y disfrutar de sus esculturas y sus formas geométricas. Saliendo de allí, se puede subir al Tibidabo para obtener las que serán las mejores fotos de la ciudadd de Barcelona. 

Tras estas hermosas vistas panorámicas, se puede bajar a Gracia para almorzar los tradicionales pinchos de Cataluña. Es el distrito más pequeño de la ciudad, pero es un lugar en el que podemos encontrar una gran cantidad de parques, de artistas callejeros y de cines independientes. Es el barrio bohemio de la ciudad. 

Con el estómago lleno, se puede ir a visitar la Casa Batlló, un imprescindible de Barcelona.  Luego, se puede ir de compras al Passeig de Gracia y finalizar el día viendo al Club Atlético Barcelona.

Casa Batlló de Barcelona

Día 3

Una gran manera de empezar el tercer día es en La Pedrera. Es uno de los sitios más visitados de Europa y cuenta con un amplio espacio de exposiciones. Siguiendo un día tranquilo y hermoso, se puede almorzar en el Raval, que ha nacido tradicionalmente como un barrio obrero y que es, hoy en día, una cuna de la etnia más variada y diversa de la ciudad.

Posteriormente, una gran idea para tener una experiencia completa en Barcelona es subir al Montjuïc y disfrutar de su bello espectáculo de luces. También se encuentran el Museo Nacional de Arte de Cataluña y la Fundación Joan Miró. 

Por último, una gran manera de despedirse de la bella Barcelona es pasar la noche en el Poble Sec. Es uno de los destinos de cabecera de la juventud de Cataluña. Sus calles cubiertas de colores y pinturas, sus bodegones antiguos y sus bares hacen de este barrio una gran experiencia en sí mismo.