Día 1

Una forma de comenzar de la mejor manera un recorrido por Sevilla es llegando al Real Alcázar de Sevilla. Este sitio ha sido residencia del Rey y estancia de la familia Martell en Juego de Tronos. Ha sido testigo tanto de filmaciones cinematográficas y también de la historia de la ciudad de Sevilla y de gran parte de la ciudad española. Es un palacio que ha vivido desde fines del siglo IX.

Saliendo de allí, se puede hacer un hermoso paseo por el Barrio Santa Cruz. Es hogar de escritores de todas partes del mundo y se destaca por sus formas sinuosas y por sus coloridos decorados con flores.

Una gran manera de terminar el primer día es llegando a La Giralda, que es el campanario de la Catedral de Sevilla. Tiene un total de 101 metros de altura. El tercio superior es una construcción superpuesta llevada a cabo en la época cristiana. Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita del siglo XII.

Día 2

Para comenzar con todo el día dos, se puede empezar visitando la Casa de Pilatos. Es uno de los edificios antiguos más visitados de la ciudad. Además, es un ejemplo arquitectónico del diseño de la misma. En su interior, se pude observar una impresionante colección de pinturas del siglo XIV al XIX. Se destaca especialmente un Goya representando el arrastre del todo.

Saliendo de allí, un gran edificio reconocido como bien de interés cultural, es la Real Fábrica de Tabacos. Ha funcionado como fábrica hasta mediados del siglo XX. Tiene entrada libre.

La Torre de Oro es una excelente manera de continuar el segundo día en Sevilla. Ha sido construida en 1220 y revestida con azulejos dorados. En su interior se encuentra el museo Naval.

Luego de la Torre y pasando por el Palacio de San Telmo antes, se puede llegar al Parque María Luisa. Es conocido como el principal pulmón verde de la ciudad. Además, aloja a las plazas de América y de España.

Día 3

Por último, el tercer día se puede empezar conociendo gran parte de la historia de España recorriendo el Barrio de la Triana. Es uno de los barrios con más personalidad de la ciudad y es, además, hogar de grandes artistas reconocidos.

El segundo destino en este recorrido puede ser el Puente Isabel II. De los muchos puentes que hay en la ciudad, este es el más importante y el que representa una parte muy importante de la historia de Sevilla. Ha sido declarado como Monumento Histórico Nacional.

En tercer lugar, el Palacio de Lebrija data del siglo XV. Es interesante porque la Condesa de Lebrija era una importante coleccionista apasionada de objetos antiguos y con muy alto valor arqueológico.

Finalmente, es casi imposible irse de Sevilla sin haber visitado antes el Museo del Flamenco. Es una manera de introducirse profundamente en la historia de esta danza tan característica de Andalucía y conocer, de esa manera, el corazón artístico y cultural de España.