Isla Bora Bora

Lagunario

El Lagunario es una de las mejores formas que Bora Bora ofrece para conocer de cerca la vida marítima de la región. Se trata de una aventura acuática interactiva que ofrece todas las maravillas y mucho más de una visita a un acuario completamente equipado. No obstante, a diferencia de los acuarios a los que estamos acostumbrados en otras ciudades, el Lagunario de Bora Bora lleva la experiencia al siguiente nivel, con tres tanques cerrados en los que es posible nadar manteniendo encuentros físicos cercanos con la vida marítima.

Este imponente acuario se ubica en un islote privado junto a Motu Piti Anau. Es un acuario al aire libre que se puede visitar con visitas guiadas para bucear e interactuar con distintos peces y especies de la vida marina en aguas abiertas. Hoy en día, estos peses están ya acostumbrados a la presencia de los viajeros y los guías ayudan a los visitantes a comprender cómo deben actuar en contacto con estos. Es posible dar de comer a los peces y observar de cerca cómo se alimenta a los tiburones.

Playa Matira

Votada como la playa más hermosa del mundo, son en realidad dos playas que se encuentran a cada lado del extremo sur de Bora Bora. Es una de las pocas playas abiertas al público que hay en la isla. Se destaca especialmente por sus arenas blancas bañadas por una espectacular laguna azul que brilla a la luz del Sol. Y, por si fuera poco, aparecen en el paisaje distintas palmeras y colinas de color verde esmeralda.

En total, esta playa tiene 1,6 kilómetros de largo. Es un sitio ideal para descansar, para nadar, para bucear y para pasar tiempo en familia o en pareja. Además, las palmeras ofrecen excelentes puntos de sombra para protegerse del Sol.

Monte Otemanu

Una de las imágenes más famosas en el mundo sobre Bora Bora es el Monte Otemanu. Se eleva majestuosa desde la laguna azul y se trata de un volcán extinto con un hermoso pico. Este monte genera imponentes contrastes en el paisaje de Bora Bora. Cuenta con un total de 727 metros de altura.

Es posible subir al monte si se contrata a un guía. No obstante, la roca volcánica es frágil, por lo que solamente se puede subir hasta los hombros de la montaña. Quienes pueden escalar la montaña necesitan de algo de experiencia puesto que la pendiente es empinada. De todos modos, para quienes tienen esta práctica puede ser una experiencia verdaderamente inolvidable.

Templos Marae

Estudiando la historia del territorio que hoy ocupa Bora Bora, es posible ver que los primeros signos de vida humana en este lugar datan del año 900 d.C. existen todavía cerca de 40 templos tradicionales de piedra al aire libre. Se destacan especialmente por sus grandes altares que constituyen plataformas elevadas hechas en coral liso. Los primeros habitantes polinesios usaban estos templos para todo tipo de ceremonias, tanto religiosas como culturales.

Depósito de armas de Segunda Guerra Mundial

Estar paseando por uno de los sitios más paradisíacos y relajados del mundo y encontrarse de repente con armas de guerra puede ser algo muy impresionante. No obstante, esto se debe a que la isla de Bora Bora fue base de suministro de Estados Unidos desde 1942 hasta mediados del año 1946, terminada la Segunda Guerra Mundial. Comenzó a funcionar de esa manera luego del famoso bombardeo de Pearl Harbor en Hawai en el año 1941. Se estacionaron hasta 6000 militares en la isla, dejando un legado que dura hasta el día de hoy y que puede efectivamente visitarse. Este legado es de un total de siete cañones inmensos.