Es una ciudad, en definitiva, que ofrece alternativas para todos los gustos e intereses y una de las más fotografiadas del planeta. Por eso, te contamos acerca de los lugares imprescindibles que no puedes dejar de visitar si vas a viajar a Zúrich.

Monte Titlis

El Monte Titlis es famoso en el mundo por contar con una de las vistas más imponentes de Suiza y del mundo. Es una de las zonas más hermosas de los Alpes y se encuentra en un entorno natural que es inmejorable y se consolida como el atractivo por excelencia de Zúrich.

Este monte cuenta con más de 3200 metros de altura. Es una de las montañas principales de los Alpes. Se encuentra en pleno cantón de Obwalden y está rodeado por una red de teleféricos única en el mundo que les permite a visitantes de todas partes del globo desplazarse por estas imponentes y salvajes vistas. Uno de los teleféricos llega hasta su cima y deja a los visitantes en el pequeño Titlis, que es una zona baja del parque ubicada a más de 3000 metros de altura.

Lago de Zúrich

Este magnífico lago se encuentra enmarcado por hermosas colinas verdes y por sorprendentes pueblos típicos de las historias y las leyendas suizas. Se trata de una de las postales más famosas e impactantes de Suiza y de Europa.

Este hermoso lago, con un encanto único en el mundo, se extiende desde el sur de la ciudad y tiene una superficie total de 90 kilómetros cuadrados. En estos, es posible explorar los fantásticos pueblos que se encuentran a sus orillas.

Una de las mejores formas de explorar este lago es haciéndolo con un paseo en barco. De esa manera es posible recorrer la costa desde cerca y bajar en los distintos pueblos que rodean el lago. De esa manera, se puede tener una experiencia completa de la ciudad y de sus encantos.

Lucerna

Uno de los destinos más visitados de Zúrich y de Suiza en general es Lucerna. Se extiende ante un imponente paisaje de los famosos Alpes y se compone de callejuelas de románticos adoquinas, iglesias barrocas y un imponente lago para disfrutar de un panorama que es único en el mundo, tanto en belleza como en recorrido histórico.

Este lugar se compone de un pequeño y pintoresco casco histórico que es muy sencillo de recorrer a pie. Los visitantes de todas partes del mundo que llegan allí adoran caminar y perderse por sus callejuelas y por cada uno de sus rincones para poder disfrutar de su encanto, su belleza única y su tranquilidad. Los puntos imperdibles de Lucerna son los siguientes:

  • Puente de la Capilla
  • Muralla
  • Puente Spreuer
  • Torre del Agua
  • Torre del Reloj
  • Weinmarkt
  • Iglesia de St. Leodegar

Colina de Lindenhof

La famosa colina de Lindenhof es un espacio histórico y tranquilo que se encuentra ubicado en el pleno corazón de la ciudad de Zúrich. Se trata nada menos que de uno de los mejores miradores a los que se puede acceder para obtener maravillosas vistas panorámicas de la ciudad en su totalidad.

Lindenhof es un barrio de Zúrich. Se trata de una hermosa zona de calles empinadas y cubiertas de románticos adoquines. Dentro de este barrio es posible disfrutar de una gran variedad de cafeterías, bares, restaurantes, construcciones históricas y tiendas de todo tipo. Es un sitio que en cada uno de sus detalles permite valorar el paso del tiempo y generar una imagen de cuento de hadas.

Lo que se conoce como colina de Lindenhof se localiza en el pleno centro de la ciudad de Zúrich. Está enmarcada por Bahnhofstrasse que es una de las más importantes arterias de la ciudad y por el hermoso río Limago. En la colina se conservan todavía restos medievales y romanos. No obstante, son escasos, por lo que es necesario que los visitantes presentes predisposición para su encuentro y para sorprenderse de ellos.

Iglesia de San Pedro

La Iglesia de San Pedro es uno de los monumentos y puntos destacados más importantes de la ciudad de Zúrich. Se encuentra ubicada en pleno casco antiguo de la ciudad y se destaca por su interesante campanario con un reloj impresionante. Muchos han dicho que ese reloj parece sacado de las hojas de un libro de cuentos de hadas. Es, además, uno de los monumentos religiosos más importantes de Suiza.

En el sitio en el que se encuentra hoy ubicada la Iglesia de San Pedro estaba, en la época de los romanos, un templo que era dedicado a Júpiter. Con el paso del tiempo, se irían sucediendo en ese mismo lugar una gran variedad de iglesias hasta llegar a construirse la Iglesia de San Pedro.

Desde los primeros años del comienzo de esta construcción y hasta el año 1911, el campanario de la iglesia había funcionado como una torre de vigilancia en la ciudad. Lo que se buscaba con ella era poder controlar y proteger que la ciudad no sufriera incendios y garantizar la velocidad de acción en caso de que ello sucediera.