Día 1

Una de las mejores maneras de empezar una visita por la emblemática ciudad de Zúrich es dirigiéndose a Augustinergasse. Se trata de una de las zonas más populares y hermosas del centro histórico de la ciudad. Las calles en este lugar son estrechas y se caracteriza especialmente por sus bellas fachadas de colores con balcones que dan hacia la calle. Pasear por esta zona es algo verdaderamente especial.

Siguiendo camino, se llega a la calle Bahnhofstrasse. Sin lugar a dudas, esta calle es famosa en l mundo por ser la que más vida comercial genera. Tiene una longitud de 1,4 kilómetros y podemos encontrar todas las tiendas principales de la ciudad y de las grandes marcas internacionales en este lugar.

Si se continúa recorrido por las calles Augustinergasse y Rennweg, es posible llegar a lo que se conoce como la ciudad vieja. En esta parte, es posible visitar el Instituto Federal de Tecnología. También se puede acercarse a Polybahn, donde es posible disfrutar de algunas maravillosas vistas panorámicas de la ciudad.

Día 2

El segundo día se puede comenzar visitando la Fraumunster. Es la iglesia con convento que se construyó en el año 853. Este convento fue prestigioso y pasaron por allí muchos miembros de la aristocracia femenina. En la actualidad, el edificio depende del ayuntamiento de Zúrich. Uno de sus elementos más impresionantes es el crucero de alta bóveda. La nave fue reformada en 1911.

Para continuar este día, lo que se puede hacer es visitar la Grossmunster. Es una iglesia del siglo XVI que se dice que comenzó a ser construida en el siglo XII. Se cree que Carlo Magno descubrió allí las Tumbas de Felix y Regula, que son mártires importantes de la ciudad.

Día 3

Para terminar el recorrido por Zúrich, una gran forma de comenzar el día tres es dando un paseo por el lago de la ciudad. Allí no solamente es posible encontrar gente patinando y disfrutando del aire libre, sino que también podemos encontrarnos con una gran cantidad y diversidad de artesanos de todo tipo. Además, es la forma de encontrarse con algunos de los paisajes más hermosos y famosos del mundo.

Saliendo de allí, es momento de dirigirse a Lindenhof. En el siglo IV había sido una fortaleza romana. Hoy en día, es un sitio calmo de la ciudad donde se puede observar una gran pasión por el juego del ajedrez, con personas de todas las edades organizando partidas entre sí.

Luego de lIndenhof, el tercer día puede continuar con la zona de Niederdorf. Se trata de una zona peatonal enmarcada en un sitio realmente encantador para los amantes de las compras y de la buena comida. Es, además, una gran oportunidad para comprar todos los obsequios para entregar a los seres queridos al momento de regresar a casa.

Para terminar el último día, es momento de investigar la fama de la vida nocturna de Zúrich. Esta es conocida en Europa y se debe a la diversidad de establecimientos y la alegría de las noches en esta mágica ciudad. Por eso, es una gran idea terminar el paseo por esta parte de Suiza comiendo y tomando algo en algún bar de preferencia.