Brienz, el pintoresco pueblo del Cantón de Berna en Suiza

Brienz, es el pueblo de Suiza que ostenta la "Bruhngasse", considerado el callejón más bonito de Europa, es un lugar de ensueño con sus casas hechas en madera, cuyos balcones y ventanas están adornados con rosas rojas y geranios.

En medio de un encantador paisaje alpino y, situado en la orilla del lago Brienz, un espejo de agua cristalina teñida de un color turquesa que nos dejará boquiabiertos. Un pueblo de talladores de madera con hermosas esculturas que realzan la belleza de sus casas, con tradición en la construcción de violines y que, por esa razón cuentan con una escuela para fabricación de violines y una para talladores.

Podremos gozar de sus maravillosas vistas alpinas. Durante el verano veremos al ganado vacuno pastar libremente y caminaremos por sus verdes praderas. Durante el invierno, como no puede ser de otra manera, podremos esquiar y navegar por uno de los lagos más bellos de Suiza. Desde su puerto podremos incursionar al Oberland, a Lucerna, a Interlaken y al museo al aire libre de Ballenberg.

Origenes del pueblo

Ya en la prehistoria se cree que el lago de Brienz era usado para desplazarse por el lugar. De hecho se hallaron evidencias de enclaves de la edad de bronce y del neolítico. Posteriormente (en el siglo V a.C.) fueron poblados por los celtas. Los romanos lo ocuparon en el siglo I a.C. y lo poseyeron hasta el siglo IV cuando los Alamanni (tribus germánicas de la que Suiza heredó el idioma alemán) se apoderaron de la región.

La primera vez que el lugar se denominó Brienz, data del año 1146 y en 1528 pasó a formar parte del cantón de Berna. Al inaugurarse la ruta ferroviaria Brünig Brienz en 1888, se convirtió en el punto de transferencia entre el ferrocarril y el barco para la ruta Lucerna-Interlaken.

¿Dónde está Brienz?

Ubicado a 76 kilómetros de Berna y a 20 de Interlaken, está en la base de la montaña de Brienzer Rothorn de 2350 metros de altura. A la derecha de la desembocadura del río Aar y en el extremo norte del lago de Brienz. Frente a las Giessbach Falls (cataratas Giessebach) la vista impresionante de la caída de agua alegrará nuestros sentidos.

Además forman parte del distrito: Schwanden bei Brienz , Brienzwiler, Oberried am Brienzersee y Hofstetten bei Brienz. Pertenece al cantón de Berna, y el municipio es el de Interlaken-Oberhasli, un rincón perfecto para disfrutar de una ruta por Suiza.

¿Cómo llegar a este pueblito?

Cómo llegar a Brienz desde Zurich

· En coche: Se puede llegar realizando un trayecto de aproximadamente una hora y media.

· En tren: Es posible llegar con las líneas 70, 75, 53Y, 2116, y 2134 haciendo un recorrido de 3 horas aproximadamente. Primero tendrás que tomar la ruta Zúrich-Lucerna que tiene una frecuencia de 30 minutos. Al llegar a Lucerna tendrás que tomar la ruta Lucerna-Brienz, en la cual pasan trenes cada una hora.

Cómo llegar a Brienz desde Berna

· En coche: El trayecto a Brienz en automóvil es bastante sencillo y tardarás 1 hora aproximadamente.

· En tren: Primero debemos ir a Interlaken con las líneas 61, 1-Y, 9-Y, EC o ICE. Debes tomar la ruta Berna-Interlaken que tiene frecuencia de una hora. Al llegar a Interlaken debemos tomar la ruta Interlaken-Brienz de las líneas 470 o 76Y, que también tienen salidas cada una hora. El tiempo total del viaje será de 1 hora y media.

· En autobús: Al igual que el trayecto en tren, tendremos que pasar por Interlaken. Con las líneas M15 o M42 haremos la ruta Berna-Interlaken, que tiene una frecuencia de solo dos salidas a la semana. Una vez llegados a Interlaken haremos la ruta Interlaken-Brienz, que también pasan dos a la semana. El trayecto hasta llegar a Brienz durará aproximadamente 3 horas.

Estación ferroviaria de Brienz

En Brienz hallaremos dos estaciones ferroviarias ubicadas a metros del embarcadero. Una es la de camino angosto, que une los centros turísticos de la región: Interlaken, Meiringen-Hasliberg, Brünig, Lucerna y Engelberg.

De la segunda estación parte el Brienzer Rothorn, que tras dos horas de viaje traccionado por locomotoras de vapor sube a la cima del Brienzer Rothorn situado a 2350 metros de altura, desde donde se aprecian algunos de los mejores paisajes de los Alpes Suizos. Este tren está disponible todos los miércoles desde las 10:00 horas durante los meses de junio a octubre y el día de su cumpleaños puedes viajar gratis.

Vistas desde Brienzer Rothorn

Vistas desde el Brienzer Rothorn | Fotografía de Josef Ivan Jimenea

¿Qué podemos ver en Brienz?

En Brienz, aunque sea tu íntimo deseo, no podrás descansar un solo minuto. Al recorrer sus calles, ya estarás conociendo uno de los pueblos más bonitos de Suiza. Pero además, son tantas y tan variadas las posibilidades de ver y conocer cosas insospechadas en este lugar, que la curiosidad va a vencer tu pereza.

Lago de Brienz

A 564 metros sobre el nivel del mar con 260 metros de profundidad máxima, el lago Brienz le da encanto y realza la belleza del lugar. Al estar entre montañas prácticamente sus aguas son profundas. De un intenso color turquesa, aunque cristalinas, es un lago de aguas heladas.

Su largo es de casi 15 kilómetros y su ancho de aproximadamente 2,5 kilómetros, muy cerca de Unterseen y la famosa comuna de Interlaken. No hay actividad pesquera, dado que sus aguas no son exactamente ricas en nutrientes y la riqueza ictícola es pobre.

Una línea de barcos se ocupa desde 1839 trasladando a cinco pasajeros por vez, de puerto en puerto a los pueblos cercanos. Curiosamente están operados por el ferrocarril local. Además de explorar uno de los lagos de Suiza más espectaculares, en su derrotero podremos observar varias cascadas, siendo la más relevante la Giessbach falls, en la que a sus pies se halla el Hotel Giessbach.

Lago de Brienz

Vistas del Lago de Brienz

Cascadas de Giessbach

A tan solo 11 minutos, tomando el ferry en Brienz (frecuencia uno cada hora), habremos arribado a las cataratas Giessbach. Podremos ascender a pie (hasta que nos cansemos), pero en el interín habremos pasado bajo las aguas de la catarata. Si lo desea podrá abordar el funicular hasta el Grandhotel Giessbach, donde es posible comer con una de las mejores vistas que podrás ver en Suiza.

Además, hay un hermoso parque para que, si concurres con niños, puedan retozar y correr libremente en una parcela cubierta de césped.

Cascadas de Giessbach

Cascadas de Giessbach | Fotografía de Dave Ruck

Museo al Aire Libre Ballenberg

Con la modernización de las ciudades y pueblos suizos se procedía a demoler casas antiguas para construir otras más modernas. Pero hace más de 40 años (1978) se optó por no hacerlo. En lugar de ello los establos, hornos, casas de campo y graneros comenzaron a desmontar piedra a piedra y luego volver a construirla en el museo al aire libre de Ballenberg (Freilichtmuseum Ballenberg).

Se mantuvieron intactas las habitaciones, cocinas, talleres y salas de todas las casas reconstruidas, respetando las formas del edificio original.

· ¿Qué podremos ver en el Museo?

Se pueden observar los interiores y los implementos de los oficios del morador. Podrás observar cómo vivían, conocerás las típicas costumbres suizas, los animales domésticos que poseían y los adornos que utilizaban. También encontrarás, forjas, cestas, tallados y telares, pudiendo incluso trabajar con ellos. Te mostrarán los corrales, juguetes de la época y te contarán sobre plantas curativas, tradiciones y cultura de la región.

  • Para verlo y disfrutarlo será necesario de dos a cuatro horas de visita.
  • Ideal para niños de 0 a 14 años
  • Pueden acceder familia, grupos, parejas o en solitario.
  • Las exposiciones son en alemán, inglés, italiano y francés.
  • El precio es de 25 CHF (23€ aproximadamente)

Actividades en Brienz

· Si tu viaje a Brienz es en verano

Es una época ideal para ir con niños, disfrutaran con un sinnúmero de juegos infantiles en bellos parques rodeados de paisajes típicos de Suiza. Un encanto especial ofrece el lago en los meses veraniegos.

Veremos numerosos puertos, una hermosa vista al lago Brienz y a las cataratas de Giessbach, con el agregado de poder abordar el “Lötschberg”, un pintoresco barco a vapor con ruedas que nos lleva a épocas remotas. En pocos minutos podremos desembarcar en Iseltwald y otros pueblos con encanto que se hallan a la vera del lago y que hacen la delicia de los veraneantes.

· Si tu viaje a Brienz es en Invierno

En esta época puedes practicar senderismo de invierno, beber una copa de vino o simplemente un café en Après ski Brienz, una pista de esquí tranquila y reconfortante. En el Axalp podrás concurrir si tienes niños, ya que tiene un sector para ejercicios y deportes invernales.

Por otro lado, si lo que quieres es una pista exigente, Meiringen-Hasliberg es ideal para el esquiador más experimentado. Dispones de pistas de trineo, de patinaje sobre hielo y senderismo. También puedes visitar Käserstatt-Lischen, donde dispones de pistas iluminadas para disfrutar de una exótica noche en los alpes suizos. Podrás trasnochar en el “Hasli Lodge”, el “Sherlock Lounge” o en el “Lyons Pub”.

Brienzer Rothorn en invierno

Brienzer Rothorn en invierno

Artesanía tradicional del pueblo

Brienz fue durante muchos años la más importante ciudad de esculturas en madera. De hecho, en el pueblo podremos apreciar verdaderas obras de arte esculpidas en dicho material. Prueba de ello es que aun en la actualidad posee el «Schnitzlerschule Brienz» (la escuela de talladores).

Asimismo, se destacó en la fabricación de violines, tal como aconteció con el tallado, también tiene la escuela de fabricación de violines. Este maravilloso arte lo apreciaremos con solo dar un paseo por el pueblo, donde muchas de las fachadas tienen hermosas esculturas en madera, que además lo transforman en un lugar perfecto que visitar en Suiza.

Esculturas en madera de Brienz

En 1816 Christian Fischer debido al mal momento económico de la zona, comenzó a realizar tallados en madera para ornar cosas de uso diario y venderlas a los visitantes del pueblo. El éxito de su emprendimiento lo impulsó a preparar otras personas, porque cada vez tenía un mayor volumen de ventas.

Después de treinta y cinco años el esfuerzo se vio coronado en Londres y, en 1851 las tallas de Brienz recibieron el reconocimiento internacional en La primera Exposición Mundial de Londres. En el año 1884 se fundó la «Schnitzlerschule Brienz» (escuela de talladores de Brienz) y finalmente en 1928 fue oficialmente reconocida como la única escuela suiza de tallado y esculturas en madera.

Típicas esculturas que verás en Brienz y sus alrededores

Elaboración de ripias

Para comprender mejor que son las ripias, aquí va la denominación: Pieza alargada que se coloca en hileras solapadas para impermeabilizar una cubierta o un muro. También se la denomina Tabla de Ripia.

Para poder realizar una ripia, es necesario de muchos conocimientos técnicos en el tallado. Elección de la madera, realizar los cortes en el ángulo exacto y ser delicado con su partición. Tan difícil es la labor que solamente quedan en Suiza diez artesanos que las producen. Ello porque poco a poco han sido reemplazadas por elementos de barro o cerámica, pero gracias al amor de los cultores de este arte siguen elaborándose como hace varios siglos.

Pintura Poya

También conocida como Pintura Campesina o Trashumancia de vacas, es un tipo de pintura con la que los campesinos del lugar adornan sus granjas. Consiste en plasmar todos los animales de su propiedad en una pintura o varias, todo esto con la imagen de los vaqueros luciendo sus ropajes tradicionales de campo y sus sombreros de copa.

El precursor de este particular estilo fue Sylvestre Pidoux, que comenzó a realizar sus cuadros en la primera mitad del siglo XIX. En la actualidad solamente hay poco más de una docena de artistas que realizan este tipo de pintura. El Musée Gruérien en Bulle posee una importante colección. Por la belleza y la singularidad de este arte, es muy solicitado por el turismo internacional.

Pintura poya suiza

Típica pintura Poya

Pintura campesina en muebles y objetos

Este singular arte abarca varios campos. Desde plasmar la vida de campo en telas, murales sobre los muros de madera, el clásico “alliaz” (pintar la parte superior de las ventanas) y la pintura de muebles que durante un siglo (1750-1850) decoraron el mobiliario de campo.

La pasión de estos originales artistas alcanzó tal punto que llegaron a pintar el fondo de las bateas de ordeñe u obras de arte en tablas y tablones. Hoy los amantes del arte buscan este tipo de reliquias, porque nunca podrán ser reemplazadas por una pintura actual, aunque se represente con escenas del pasado. Solamente se aceptan las obras realizadas por verdaderos campesinos que pinten.

Escuela fabricación de violines

Brienz tiene el privilegio de ser el único pueblo de Suiza en tener una escuela dedicada a la enseñanza de la fabricación de violines. Tal fue la pasión de los lugareños por la talla en madera que se trasmitió a los luthiers. Los fabricantes de violines en la escuela deben conocer los diseños, la construcción y el estilo de cada instrumento que pueden estar influenciados por la estructura moderna, barroca o clásica. Los instrumentos fabricados en Brienz gozan de una reconocida fama internacional.

Después de un largo y bonito recorrido, terminó nuestro tiempo de visita y llegó la hora de abandonar Brienz. Nos resistimos a hacerlo. La belleza de este pueblo con encanto no se puede dejar atrás. Solo nos queda la voluntad de volver otra vez. Mientras tanto llevaremos los recuerdos que llenaron de gozo nuestros ojos y las miles de fotografías que atesoraron nuestras cámaras fotográficas y nuestros móviles. ¡¡Hasta pronto Brienz!!

  1. Agustin says:

    Hermoso el paisaje, las casas son muy bonitas y tienen unas vistas de ensueño. Excelente lugar para pasar unas relajantes vacaciones

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